CIUDADES VACÍAS

Ciudades vacías, dos amigos, dos despedidas…

“Italia en… ” ¿Doce?, ¿catorce? No sé en cuántos días, lo que sí recuerdo es que eran mis primeras vacaciones después de casi un año trabajando. Fui con mi amiga Ivana y aunque las dos habíamos estado antes ¡repetimos!

Desde muy pequeña me gustó Italia, tanto, que en mi colegio no había viaje de estudios y me fui con el de mi amiga Cristina. No tenía mucho sentido, la verdad. Hoy me río de lo que se te puede ocurrir con catorce años cuando quieres hacer algo…

París, Montecarlo, Burdeos, Londres, Venecia, Amsterdam, Bruselas, Roma, Brujas, Niza… son algunas de las ciudades que conocí viajando en autobús con Ángela, Ivana o Cristina. Circuitos por Europa para “conocer” muchas ciudades en pocos días, posibles de realizar porque las ciudades en agosto están vacías. Para muchos de los que viajaban junto a nosotras era el primer viaje fuera de España,  y, para sorpresa nuestra, para otros también su viaje de novios. Para mí, teniendo miedo a volar y pocos días de vacaciones al año una buena oportunidad de conocer muchos lugares.

En verano las ciudades se ven distintas, son otras, también las conocidas. Aunque vivas en ellas el tiempo se multiplica  y conoces espacios, visitas  museos y bares y restaurantes que de otra forma no lo harías. Desde entonces me encantan las ciudades en agosto. Bueno, no siempre.

Dos amigos, dos ciudades, una semana y dos despedidas. Nunca nos viene bien hablar de la muerte pero no sería yo si escribiese hoy y no hiciese una mención a ellos. Hace veintisiete años mi padre también dijo adiós en agosto por eso nunca me ha gustado hacer planes en el puente.

Hablar de nuestras emociones en nuestro entorno es relativamente fácil, lo difícil para mí es escribir. Pero una cosa es hablar de emociones en círculos pequeños, otra diferente en público y otra muy distinta hacerlo en un entierro. Igual te resulta extraño que mencione esto pero, por qué no hacerlo si las palabras de Toni y hasta la elección de la música fue una lección de amor para todos. Sin duda, un bonito ejemplo.

Sin entrar en detalles, como rasgo principal  de Perla destacó su generosidad y construyó una historia con cuatro anécdotas (no exentas de humor) que al verla reconocida tan claramente en  cada una de ellas, nos emocionó a todos. La muerte a veces improvisa y hace su aparición cuando nadie la espera,  tener el valor de hablar en un momento así y hacerlo taaan bien, ¡impresiona! Un aplauso para la mujer de tu vida no Toni, un aplauso grande para los dos.

Esta semana me gustó un post en Yorokobu  sobre la estandarización de los sentimientos… muy al hilo de esto.

Aunque no estaba programado (como aquellos viajes por Europa) ir a Madrid y Barcelona, hace tiempo que pienso en lo importante de vivir preparado para salir de viaje. Siempre, en cualquier momento…

Para Joaquín y Perla mi recuerdo. Para Natalia y Toni un gran abrazo,  todo mi cariño y mi 100% actitud!

 

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